Playa Pelada

$1,950.00

Laura Borge

Cerámica con acabado en curioles a media temperatura, 2025

9 × 18 × 89 cm

1.45 kg

Sobre la obra

“Playa Pelada” forma parte de la exploración que la artista lleva a cabo en torno a la figura de la muñeca y el ensamblaje cerámico como vías artísticas expresivas. Representa a una sirena articulada compuesta por catorce piezas, acabada con curioles de temperatura media y dotada de un sistema de montaje variable que activa una lectura espacial y escenográfica más allá de la exposición tradicional de objetos, evocando el movimiento del mar y su constante transformación.

Su título hace referencia a la playa del mismo nombre en Nosara, Guanacaste, donde la escultora vivió y experimentó un periodo de cambio y de alejamiento de su zona de confort. El color arenoso de la arcilla y los tonos de los curioles evocan el paisaje costero, al tiempo que rinden homenaje a las tradiciones artesanales de Guanacaste a través de una estética contemporánea.

Como figura liminal entre lo humano y lo mítico, la sirena se convierte en un símbolo de transición y memoria, proponiendo la cerámica como un medio narrativo y simbólico en el que convergen la experiencia personal, el patrimonio cultural y la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.

Laura Borge

Cerámica con acabado en curioles a media temperatura, 2025

9 × 18 × 89 cm

1.45 kg

Sobre la obra

“Playa Pelada” forma parte de la exploración que la artista lleva a cabo en torno a la figura de la muñeca y el ensamblaje cerámico como vías artísticas expresivas. Representa a una sirena articulada compuesta por catorce piezas, acabada con curioles de temperatura media y dotada de un sistema de montaje variable que activa una lectura espacial y escenográfica más allá de la exposición tradicional de objetos, evocando el movimiento del mar y su constante transformación.

Su título hace referencia a la playa del mismo nombre en Nosara, Guanacaste, donde la escultora vivió y experimentó un periodo de cambio y de alejamiento de su zona de confort. El color arenoso de la arcilla y los tonos de los curioles evocan el paisaje costero, al tiempo que rinden homenaje a las tradiciones artesanales de Guanacaste a través de una estética contemporánea.

Como figura liminal entre lo humano y lo mítico, la sirena se convierte en un símbolo de transición y memoria, proponiendo la cerámica como un medio narrativo y simbólico en el que convergen la experiencia personal, el patrimonio cultural y la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.

Sobre esta obra:

La obra Playa Pelada (2025) forma parte de la exploración de la artista en torno a la muñeca y el ensamble cerámico en clave expresiva. Se trata de una sirena articulada de catorce piezas, con acabados en curioles a media temperatura y un sistema de montaje variable que activa una lectura espacial y escénica más allá de la exhibición objetual tradicional, evocando el movimiento del mar y su transformación constante.

Su nombre alude a la playa homónima en Nosara, Guanacaste, lugar donde la escultora residió recientemente y que marcó una etapa de cambio y salida de la zona de confort. El color arena de la arcilla y los tonos de los curioles remiten al paisaje costero, al tiempo que rinden homenaje a la tradición artesanal guanacasteca desde una estética contemporánea.

Como figura liminal entre lo humano y lo mítico, la sirena se convierte en un símbolo de tránsito y memoria, y propone la cerámica como un medio narrativo y simbólico donde confluyen experiencia personal, herencia cultural y búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.