Sobre esta obra
Refugio (también conocida como Shelter) forma parte de la reflexión continua del artista en torno al yo como un espacio de resguardo, amor y compañía. Bryan Yapi Mora ha mantenido históricamente una conexión profunda con los seres vegetales, arraigada en una infancia transcurrida en entornos rurales donde la exuberancia del paisaje formaba parte de lo cotidiano. Este vínculo se manifiesta de manera constante en su producción mediante la presencia de plantas que, en ocasiones, acompañan la escena y, en otras, asumen un rol protagónico, configurando la naturaleza como territorio emocional y simbólico.
Concebida en pequeño formato, la obra invita a una observación íntima y cercana, casi como si se tratara de la evocación de un recuerdo. Su aparente fragilidad material —acentuada por la delicadeza del papel delgado que la sustenta— refuerza la vulnerabilidad de la figura representada, subrayando la tensión entre protección y exposición que atraviesa la serie.