Yalita

$190.00

Laura Borge

Cerámica con acabado en curioles a baja temperatura, con accesorios de tela, lana y foam, 2023

30 × 8 × 5 cm

0.29 kg

Sobre la obra

Las Yalitas son muñecas cerámicas que integran la expresión artística de su autora, la artista cerámica y escultora Laura Borge, con la sostenibilidad en una búsqueda por reducir el uso del plástico, reutilizar materiales y revitalizar la tradición artesanal de las muñecas que eran diseñadas y creadas utilizando arcilla.

Estas piezas son esculturas cerámicas ensambladas y articuladas, con cualidades personalizables como la complexión, el cabello, los rasgos faciales y la indumentaria, todo creado de forma artesanal. Estas muñecas poseen una expresión serena y natural, acercando la experiencia del juego a la identidad de las personas usuarias del objeto, y a su vez, rompiendo el paradigma de belleza globalizada instaurado en los juguetes contemporáneos.

Laura Borge

Cerámica con acabado en curioles a baja temperatura, con accesorios de tela, lana y foam, 2023

30 × 8 × 5 cm

0.29 kg

Sobre la obra

Las Yalitas son muñecas cerámicas que integran la expresión artística de su autora, la artista cerámica y escultora Laura Borge, con la sostenibilidad en una búsqueda por reducir el uso del plástico, reutilizar materiales y revitalizar la tradición artesanal de las muñecas que eran diseñadas y creadas utilizando arcilla.

Estas piezas son esculturas cerámicas ensambladas y articuladas, con cualidades personalizables como la complexión, el cabello, los rasgos faciales y la indumentaria, todo creado de forma artesanal. Estas muñecas poseen una expresión serena y natural, acercando la experiencia del juego a la identidad de las personas usuarias del objeto, y a su vez, rompiendo el paradigma de belleza globalizada instaurado en los juguetes contemporáneos.

Sobre esta obra:

La obra Playa Pelada (2025) forma parte de la exploración de la artista en torno a la muñeca y el ensamble cerámico en clave expresiva. Se trata de una sirena articulada de catorce piezas, con acabados en curioles a media temperatura y un sistema de montaje variable que activa una lectura espacial y escénica más allá de la exhibición objetual tradicional, evocando el movimiento del mar y su transformación constante.

Su nombre alude a la playa homónima en Nosara, Guanacaste, lugar donde la escultora residió recientemente y que marcó una etapa de cambio y salida de la zona de confort. El color arena de la arcilla y los tonos de los curioles remiten al paisaje costero, al tiempo que rinden homenaje a la tradición artesanal guanacasteca desde una estética contemporánea.

Como figura liminal entre lo humano y lo mítico, la sirena se convierte en un símbolo de tránsito y memoria, y propone la cerámica como un medio narrativo y simbólico donde confluyen experiencia personal, herencia cultural y búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.