Alada A

$940.00

Angélica Solís

Carboncillo sobre papel, 2025

35.5 × 45.7 cm

Sobre la obra

La artista Angélica Solís explora el autorretrato y los arquetipos de carga esotérica, investigando la relación entre la creación de personajes y la construcción de mundos introspectivos. A través de lo simbólico y lo misterioso, busca propiciar espacios de reflexión que permitan aproximarse a preguntas que trascienden lo visible.

En la serie “Aladas” a la que pertenece esta obra, la artista utiliza autorretratos fotográficos como referencia para investigar lo que llama “mitología personal” ligada a la figura del ángel a la que se ve enlazada por su nombre. Con una cualidad gestual y un trazo libre, la artista se representa a sí misma como un personaje de dicha mitología que carga las alas con una sensación de peso otorgado.

Angélica Solís

Carboncillo sobre papel, 2025

35.5 × 45.7 cm

Sobre la obra

La artista Angélica Solís explora el autorretrato y los arquetipos de carga esotérica, investigando la relación entre la creación de personajes y la construcción de mundos introspectivos. A través de lo simbólico y lo misterioso, busca propiciar espacios de reflexión que permitan aproximarse a preguntas que trascienden lo visible.

En la serie “Aladas” a la que pertenece esta obra, la artista utiliza autorretratos fotográficos como referencia para investigar lo que llama “mitología personal” ligada a la figura del ángel a la que se ve enlazada por su nombre. Con una cualidad gestual y un trazo libre, la artista se representa a sí misma como un personaje de dicha mitología que carga las alas con una sensación de peso otorgado.

Sobre esta obra:

El proyecto aborda el proceso de autoaceptación del autor en relación con su orientación sexual e identidad de género, utilizando como eje simbólico las iconografías de El Colgado, La Fuerza y La Justicia del Tarot de Marsella. A través del autorretrato y de referencias esotéricas, la serie construye una narrativa de autodescubrimiento, transformación y liberación personal.

La primera obra presenta al autor desde una etapa marcada por la introspección y el conflicto interno, vinculada a la iconografía de El Colgado. La figura encarna un estado de suspensión y cuestionamiento, reflejando la experiencia de habitar una identidad aún atravesada por el ocultamiento, la duda y la búsqueda de comprensión de sí mismo.